1. Mayor nutrición: Desayunar nos permite mantener niveles nutricionales adecuados, le ofrece a nuestro cuerpo las vitaminas, minerales y nutrientes que requiere para funcionar correctamente.
  2. Más energía: Las personas que desayunan a diario se muestran más despiertas, enérgicas y productivas en sus trabajos que aquellas que no lo hacen, manteniendo además sus niveles de glucosa en buen estado.
  3. Mayor atención y concentración: Favorece nuestra capacidad de atención y concentración y nuestra memoria, al contar con la energía que nos ofrecen los alimentos, tenemos la capacidad de enfocarnos mejor en las tareas del día a día y a rendir al máximo.
  4. Mejora nuestro peso: Las personas que desayunan bien suelen sufrir de menos ansiedad relacionada con la comida, al tiempo que tienen un peso más saludable. Pensar que al saltarse alguna comida perderemos peso es uno de los mitos más difundidos acerca de este tema. No debemos saltarnos ninguna comida, mucho menos el desayuno.
  5. Reduce el riesgo a la diabetes: Las personas que cuentan con este hábito tienen menor riesgo de padecer diabetes tipo 2. Ésta es una de las razones por las que muchos especialistas recomiendan un desayuno sano y balanceado para mantenernos saludables.
  6. Poca hambre en la cena: Si desayunan bien y almuerzan de forma moderada, llegarán con muy poca hambre a la cena, por lo que no sentirán la necesidad de ingerir alimentos pesados y en grandes cantidades pocas horas antes de dormir, un hábito que beneficia la figura y la salud.